- Respirando en el sur
- El guazú-birá
- Yacaré-caré
- El tamanduá
- Tatú
- Lobito de río
- El coatí
- Aguará-guazú
- El hornero
- Yo nunca vi un...
- Papagayo azul
- Pelopincho carpincho
- Don Horacio, la luna y el ñacurutú
- Cuentos de la selva
- Por montes, bañados y quebradas
No se empleó un único criterio para el uso de los nombres de los animales, ya que, como pertenecemos a una cultura mestiza, podemos encontrar más de una forma para referirnos a un animal.
Hay que tener en cuenta que el grupo tupí-guaraní abarcaba una distribución geográfica enorme, desde el Caribe a la Pampa, y poseía una gran riqueza y variedad en su lenguaje, lo que explica que encontremos múltiples significados y formas para una misma palabra.
De todas formas, como homenaje a los primeros habitantes de estas tierras, me pareció justo utilizar nombre de raíz indígena que a pesar de estar castellanizados, conservan una sonoridad, un misterio que una fuerza fascinantes para rescatar en las canciones.
Ojalá que éstas nos estimulen a descubrir otros secretos que, al igual que muchos de nuestros animales, aún continúan enterrados bajo la historia, la indiferencia y la desmemoria. Siempre estamos a tiempo de dibujarnos otro país en nuestros corazones. Depende de nosotros tomar los colores y pintar otros pájaros.
Julio Brum
Montevideo, abril de 2000

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